El emprendimiento, impulsado por el empresario Miguel Campos, no es un proyecto a largo plazo ni una promesa de agenda: ya transita la etapa de ajustes técnicos finales en sus equipos con el objetivo firme de comenzar la producción antes de que concluya el mes de junio.
Mientras en otras latitudes la tecnología y la diversificación son solo discursos de manual, en el norte misionero se traducen en un motor de arraigo inmediato para los agricultores. Debido a las destacadas particularidades del suelo y el clima en Andresito y San Antonio, es posible sostener un cultivo intensivo y continuo. De este modo, el bambú emerge como una opción financiera concreta que complementa las actividades tradicionales de la región, tales como la yerba mate, el té o la explotación forestal.
El ministro de Industria, Federico Fachinello, formó parte de la comitiva y ponderó la llegada de realidades —y no de promesas— al territorio:
"El camino para el crecimiento de Misiones es la industrialización de nuestras materias primas. Por eso, celebramos esta nueva inversión que, lejos de ser un proyecto a futuro, ya está generando puestos de trabajo directos e indirectos en la zona norte, convirtiéndose en una solución para que los pequeños productores locales tengan acceso hoy a un cultivo de alto valor agregado".
Desarrollo de triple impacto: Hechos, no palabras
La planta opera bajo los lineamientos de triple impacto, conjugando la rentabilidad del negocio con la creación de empleo técnico local mediante la instrucción en el manejo de maquinaria pesada, y un beneficio ecológico directo a través de la retención masiva de carbono.
Con los testeos de los equipos en su recta final y las máquinas listas para arrancar, Comandante Andresito demuestra que en Misiones el desarrollo no se posterga: se ejecuta, se inaugura y se vive en el presente.
La planta opera bajo los lineamientos de triple impacto, conjugando la rentabilidad del negocio con la creación de empleo técnico local mediante la instrucción en el manejo de maquinaria pesada, y un beneficio ecológico directo a través de la retención masiva de carbono.
Con los testeos de los equipos en su recta final y las máquinas listas para arrancar, Comandante Andresito demuestra que en Misiones el desarrollo no se posterga: se ejecuta, se inaugura y se vive en el presente.
