La Selección Argentina comenzó su camino en el Mundial de la mejor manera. Con una actuación deslumbrante de Lionel Messi, la Albiceleste derrotó 3-0 a Argelia en Kansas City y dejó una imagen contundente en su estreno en la Copa del Mundo.
La Pulga fue el gran protagonista de la noche. Dueño de cada ataque argentino, manejó los tiempos del partido, generó peligro constante y se puso el equipo al hombro durante los 79 minutos que permaneció en el campo. En su sexta participación mundialista, el capitán volvió a demostrar por qué sigue siendo el jugador que marca la diferencia.
Desde el inicio, Argentina asumió el protagonismo y mostró la identidad que la llevó a la cima del fútbol mundial. Con posesión, intensidad y circulación rápida, el conjunto nacional dominó a un rival que nunca encontró respuestas para frenar el poder ofensivo argentino.
Los goles llegaron como consecuencia lógica de esa superioridad. La Albiceleste fue construyendo una victoria sólida, sin sobresaltos, respaldada además por una defensa firme que prácticamente no concedió situaciones de riesgo.
El público presente en Kansas City disfrutó de una exhibición de Messi, quien se retiró ovacionado a los 79 minutos luego de liderar otra función memorable con la camiseta argentina. Su salida fue el cierre de una noche perfecta para el campeón del mundo.
Con este triunfo, Argentina da el primer paso en el Grupo J y envía un claro mensaje a sus futuros rivales: mantiene intacta su ambición y su jerarquía. El próximo compromiso será el lunes desde las 14 frente a Austria, en Dallas, en busca de un nuevo triunfo que lo acerque a la clasificación.