El 13 de julio se celebra el Día Mundial del Rock, una fecha que nació como homenaje al Live Aid de 1985, aquel concierto solidario que unió a artistas y millones de personas en torno a la música. Desde entonces, cada año se recuerda la fuerza transformadora del rock: su capacidad de emocionar, de denunciar, de unir generaciones y de convertirse en banda sonora de nuestras vidas.
Nik Kershaw – Wouldn’t It Be Good
Himno ochentero que mezcla sintetizadores con una lírica melancólica. Kershaw canta sobre la distancia entre los sueños y la realidad, con esa sensación de que “sería tan bueno” escapar de los problemas. Una pieza que refleja la sensibilidad pop-rock de los 80.
Sting / Phil Collins – Every Breath You Take
La canción, muchas veces malinterpretada como romántica, es en realidad un retrato obsesivo y oscuro del control en una relación. Su ritmo hipnótico y la voz de Sting la convierten en un clásico eterno.
Queen – Crazy Little Thing Called Love
Freddie Mercury se divierte con un rockabilly fresco y contagioso. Es un homenaje a Elvis y a la raíz más lúdica del rock.
Elton John / George Michael – Don’t Let The Sun Go Down On Me
Dos voces monumentales se encuentran en una interpretación que eriza la piel. Elton y George transforman la balada en un clamor compartido, donde la vulnerabilidad se vuelve fuerza. Una muestra de cómo el rock también sabe ser íntimo y conmovedor.
